Y caminando iba pensando que ganar / Siempre es tentar a la otra cara de la suerte / Y que por eso te hacen daño los huesos / Cuando golpeas fuerte //
Y así se fue chasqueando los dientes / En memoria de algún actor / Cuyo nombre se ha perdido / Y que hacía de bandido //
Y sintió la alegría del olvido / Y al andar descubrió la maravilla / Del sonido de sus propios pasos / En la gravilla...
[El canto del gallo, Radio Futura, 1987]
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jueves, 22 de marzo de 2018

Autorretrato casero

Me gustan estos ventanales que tienen tantísimas casas aquí. En la casa de Irene y Peter también estaban. Y en la casa en la que estoy ahora están pero un poquito más altos. Supongo que el motivo de "redondear" así las fachadas de las casas es tratar de captar toda la luz posible en una ciudad en la que en invierno anochece a las tres o las cuatro de la tarde y en la que la mayor parte del año está el cielo cubierto y la vitamina D se ha convertido en un bien muy escaso.

Ya estoy instalado en mi nueva casa. Hoy va a ser mi tercera noche aquí y estoy cómodo, contento, con un espacio estupendo para sentirme bien, para disfrutar de estos meses, para sentirme lo más en casa posible. Tengo que reconocer que, como me dice María de vez en cuando, la vida me/nos trata bien.

domingo, 18 de marzo de 2018

Nueva etapa

Hoy hace un mes que llegué a Londres. A veces me parece que llevo aquí un siglo y otras veces me da la impresión de que el tiempo ha volado sin darme cuenta.

Durante estas cuatro semanas he vivido con Irene, Peter, Benjamín, Liam y Amelia. No me he podido sentir más a gusto: he estado cómodo, me lo han hecho fácil, me he sentido acogido de maravilla y al llegar no podía haber caído en mejor sitio.

Mañana me mudo: no puedo seguir en la habitación que estoy usando ahora porque ellxs la necesitan para las visitas que esperan, así que en estos últimos días he buscado otro sitio en el que instalarme el tiempo que me queda hasta final de curso.

Esta tarde recogeré las cuatro cosas que tengo y mañana dormiré en la nueva casa.

Empiezo nueva etapa en Londres.

Y estos próximos días exámenes y evaluación en el cole y la siguiente semana tengo visita y las dos siguientes vacaciones de Semana Santa.

¡Seguimos!

martes, 20 de febrero de 2018

Mi habitación

Una parte de mi habitación en Londres. Al menos la que ocupo estos días.
Una cama en el suelo (a la japonesa, como en mi casa), una cajonera, el brazo de un sillon, un piano...

Estoy a gusto aquí. Hay dos peques (de 4 y 6 años) que son un torbellino, y una de menos de un año que apunta maneras... pero son un amor.
El mayor de vez en cuando se me acerca y me da un abrazo y el otro viene a veces a mi habitación a hacerme una visita y ver que tal va todo por allí...
;o)

domingo, 18 de febrero de 2018

¡Tierra firme!

Ya estoy en casa. En mi nueva casa. Y tengo mucha suerte.

Hoy ha sido un día muy largo: a las siete y algo en el aeropuerto desde la sierra, y luego un buen rato de la ponzoña de los controles para embarcar.
Y un par de horas de vuelo en las que he ido un poco encogidito. Creo que esta semana pasada he tenido que hacer tantas cosas y pensar en resolver tantas historias que hasta que no cerré la maleta anoche no sentí que se me venía encima de verdad la pena por irme y el susto por llegar aquí.

De donde me ha dejado el tren en el centro hasta mi casa me he dado una buena caminata, un poco cansada de más porque iba cargado con el equipaje, pero ha sido una buena entrada en la ciudad, un poco iniciática y un poco catártica, como todo lo que me está pasando estos días.

Mi familia adoptiva es un amor: una pareja de española y sueco con tres peques.

Mañana al cole: va a ser día de presentaciones, de contarme horarios y normas y enseñarme edificios y gente.

¡Seguimos!